Es posible que estés siguiendo una dieta o en algún momento la hayas practicado. Y esa dieta ha podido dar buen resultado para ti, lo cual siempre es motivo de bienestar.
Mindfulness eating no es una dieta ni está en contra de las dietas. Minfulness eating, es un proceso.
Este proceso tiene la ventaja de que logra efectos permanentes. Es conocido por todos que las dietas tienen a menudo un “efecto rebote” cuando la persona deja de seguirlas. Además, una dieta es un esfuerzo por mantener una disciplina mientras dura el tiempo de dieta. Mindfulness eating convierte cada comida en un placer.
Lo que MIndfulnes ofrece es una manera diferente de observar la comida y más precisamente el “hambre”. No siempre comemos porque tenemos hambre. La mayoría de las veces que comemos lo hacemos por costumbre, hábito u horario que marca nuestro quehacer diario. También usamos la comida como motivo de reunión social donde las más de las veces tenemos que hacer honor a los platos servidos y por supuesto, dejarlos vacíos como signo de que la comida nos ha gustado mucho.
Todo esto lo hacemos inconscientemente. Lo que Mindfulness propone es una manera consciente de comer que básicamente comienza por aprender a diferenciar el hambre física del hambre emocional. También nos enseña a elegir la comida por su valor nutricional, a saborear y sentir el gusto de cada alimento; en definitiva, a convertirnos en un gourmet interior.
El simple hábito de dejar el cubierto sobre la mesa cada vez que tomamos un bocado, es una de las mayores ayudas que podemos ofrecernos para comenzar a practicar mindfulness eating.
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En 5 sencillos pasos conocerás y practicarás Mindfulness sin esfuerzo. Si es de tu agrado, no dudes en contactarnos. Gracias.

