La química de la felicidad

Hablamos de felicidad como si fuera el objetivo que todos deseamos, aunque nadie posee la fórmula para lograrlo.

La felicidad es un concepto abstracto que podemos reducir a ciertas combinaciones químicas. Y digo reducir porque no será nunca la fórmula definitiva, pero bien podríamos empezar por ahí para poner rumbo a la felicidad.

En la salud integrativa, el ser humano es un sistema de funciones que se combinan en cada persona en particular para dar sentido a lo que llamamos vida. De tal forma, que vivir no será solo respirar y que el corazón esté latiendo, sino que el concepto se acercará más a tomar conciencia de nuestra vida.

Volviendo a la química, disponemos de un sistema hormonal en el que destacan las endorfinas, serotonina, dopamina y oxitocina. Estas cuatro hormonas son capaces de activar en nosotros un estado de felicidad, si fuéramos capaces de no interferir en su proceso a través de los pensamientos negativos o la percepción distorsionada de la realidad. Casi nada.

Sin embargo, si elevamos el nivel de “hormonas felices” ya estaremos preparando un buen campo de cultivo para que aflore la felicidad.

ENDORFINAS

Generan emociones placenteras. Se liberan a partir de actividades como: meditación, yoga, un masaje relajante, actividad física suave –a ser posible en campo abierto-, reunirse con amigos para reír de vez en cuando con los chistes o la propia conversación, cantar y bailar, dedicar tiempo a una afición.

SEROTONINA

Se sintetiza a partir del triptófano y actúa como neurotransmisor interviniendo en la regulación de nuestro estado de ánimo. El triptófano lo podemos encontrar en gran variedad de alimentos: pescado azul, chocolate negro, espinacas, frutos secos, etc. Aumenta sus niveles con: exposición moderada al sol (Vit. D), tomar fotos de los momentos importantes y revivirlas después –duplicación de alegría-, gratitud –no se necesita un motivo, dar gracias como hábito, pronunciar esa palabra sin que haya un por qué. El cerebro capta la intención-

DOPAMINA

Relacionada con el placer de la recompensa. Tiene su papel importante en la motivación. Enfocarte en un objetivo y cruzar pequeñas metas que te acerquen a él es una fuente de dopamina. Alégrate de tus logros, ponte metas alcanzables y ten siempre un objetivo que cumplir. Procura dormir las horas suficientes y mantente activo/a.

OXITOCINA

Nos acompaña desde el nacimiento, reduciendo en la madre el dolor de las contracciones y regulando el ritmo del parto. En el amor y en las relaciones sexuales es el factor de impulso, que por otro lado genera el sentimiento maternal. También nos conecta con nosotros mismos y con los demás y nos proporciona equilibrio interno. Los amigos, la pareja, la propia Naturaleza, el cuidado de la piel, la meditación, van a ser productores de oxitocina.

No hace falta perseguir la felicidad, tan solo degustarla cuando la tenemos cerca. Personas que te ofrecen su experiencia, su apoyo, o una atención personalizada facilitándote un entorno agradable para disfrutar de una meditación, de una sesión de yoga, suelen estar cerca de ti; búscalas.

Consigue gratis esta Guía para conocer uno de nuestros productos.

En 5 sencillos pasos conocerás y practicarás Mindfulness sin esfuerzo. Si es de tu agrado, no dudes en contactarnos. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: Estela Pérez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Raiola Networks que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Ir arriba
Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de cookies    Ver Política de cookies
Privacidad