La respuesta a por qué envejecemos es obvia: porque vivimos y la vida es un camino que todos sabemos que acaba. O sea, no podemos detener el paso del tiempo, pero sí que podemos transitar el camino de la vida de maneras distintas.

En realidad, cuando hablamos de envejecimiento, debemos tener en cuenta que hay dos edades: una edad cronológica y otra biológica. La primera se cuenta por años, meses o días y es imparable, unos días suceden a otros y se acumulan en nuestro haber. La edad biológica es otra cosa, porque aquí sí que podemos intervenir. La edad biológica se calcula científicamente teniendo en cuenta ciertos biomarcadores como el acortamiento de los telómeros, entre otros.

Nuestra función, por tanto no será parecer más jóvenes o mantener una apariencia juvenil. Eso es cuestión de quien no conoce realmente el proceso de envejecimiento y trata emocionalmente  de superarlo a base de un cuerpo bonito. Nuestra verdadera función es acercar nuestra edad biológica a nuestra edad cronológica para que en nosotros se produzca un verdadero equilibrio.

Es decir, no se trata tanto de tener un apariencia joven sino de una buena salud celular acorde con la edad cronológica, porque no es lo mismo envejecer con un deterioro notable que envejecer de manera natural y manteniendo un buen estado general.

Nuestro “depósito de salud” es rellenable y depende de nosotros mantenerlo al día para conseguir un envejecimiento saludable (se comienza a envejecer alrededor de los 26-28 años y cada década marca como una especie de escalón).

Hay un mecanismo molecular específico que se afecta con el envejecimiento: la senescencia celular. Las células de nuestro cuerpo se oxidan y dejan de reproducirse por lo que cada vez contamos con menos número de ellas. Y uno de los principales factores que activa la senescencia celular es el estrés. La importancia de manejar nuestro estrés –y no podemos evitar vivir en un ambiente estresante de ciudad, prisas, multitarea etc. – tiene mucho que ver con saber envejecer. Saber parar, detenerse a tiempo, unos momentos, no es detener el tiempo, pero sí bajar los niveles de estrés.

Si hoy día damos tanta importancia a la meditación, el mindfulness, es entre otras cosas porque representa la herramienta perfecta para detenernos sin detener el tiempo.

Pero también hay marcadores biológicos que nos avisan de por dónde anda nuestra edad. Son marcadores algunos generales y otros específicos del hombre o de la mujer y que podemos observar en nosotros mismos. Un marcador importante en la mujer es el índice de masa corporal. Otro marcador general es el índice metabólico basal. Elementos que podemos fácilmente conocer con cierta fiabilidad a través de una báscula de impedancia, que hoy día está al alcance de todos.

Y sobre todo, nuestra actitud, nuestra forma de pensar y reconocer la realidad en la que vivimos.

Hay mucho que hablar sobre la edad, el antiaging y las cremas rejuvenecedoras. En concreto, queda mucho por hablar sobre la salud. Desde nuestra web, estamos pensando en crear un foro de salud integral, un lugar donde vayan apareciendo informaciones, artículos, talleres etc. sobre la salud integral. Si este artículo te ha hecho pensar, o has visto en él cierto interés, contacta con nosotros a través del correo de la página web y seguiremos hablando animadamente: infoespaciomentoring@gmail.com

Que tengas un feliz día aprendiendo a envejecer.

Consigue gratis esta Guía para conocer uno de nuestros productos.

En 5 sencillos pasos conocerás y practicarás Mindfulness sin esfuerzo. Si es de tu agrado, no dudes en contactarnos. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: Estela Pérez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Raiola Networks que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Ir arriba
Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de cookies    Ver Política de cookies
Privacidad